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Más cerca de la verdad

Marcela y Felipe Noble Herrera

En la nota de análisis La Noble Justicia, publicada la semana pasada, se puntualizó en la diferencia entre el Rey Salomón y los jueces de la Sala II de la Cámara de Casación Penal. El monarca había ordenado la división de un bebé en partes iguales para dos madres que reclamaban su maternidad. Una de ellas, dejando ver su verdadero amor, lloró y pidió que antes de que le hagan daño a la criatura se lo entregaran a la otra reclamante. Mientras que los camaristas que decidieron la extracción compulsiva de muestras de ADN de los hijos Noble Herrera, restringiendo el universo total del Banco Nacional de Datos Genéticos, habían actuado salomónicamente si se hace hincapié en que quedaron bien con las dos partes, pero no si se focaliza en la sabiduría de Salomón y los resultados obtenidos por su fallo. Hoy, con la decisión de Marcela y Felipe Noble Herrera de acceder a la comparación con el total de muestras del Banco de Datos, pareciera que el resultado del fallo de Casación tuvo sus consecuencias positivas.

El lector que acuerde con la hipótesis anterior podrá seguir leyendo las razones por las que este periodista cree que el fallo de los jueces Guillermo Yacobucci, Raúl Madueño, y Luis García tuvo efectos positivos para esclarecer la verdad.

Sólo los hijos Noble Herrera y su madre adoptiva, Ernestina Herrera de Noble, pueden decir la razón real del cambio de postura. Pero podría ser por cualquiera de estas causas:

a) La que exponen Marcela y Felipe, sobre el deseo de que todo termine cuanto antes, por el bienestar de la salud de Ernestina;

b) La confianza de la dueña de Clarín en que los datos genéticos de Marcela y Felipe no se encuentren dentro del Banco de Datos, ya que ahí se encuentran sólo las muestras aportadas por algunos familiares de desaparecidos;

c) La estrategia de Ernestina de una nueva coartada, ante un resultado en los análisis que la perjudiquen; y

d) La que explicaría el cambio de postura ante la resignación de una verdad inminente, iniciada en el fallo de los camaristas.

Para diferenciarse de otros periodistas k que sospechan del resultado final de la causa, por la decisión tomada por los hijos Noble Herrera, el que suscribe no se detendrá en las causas antes enumeradas. Es más, ni siquiera cree importante saber qué determinó que los hijos adoptivos hayan cambiado de opinión o los hayan hecho cambiar. Lo verdaderamente importante es que se someterán a una comparación de su muestra de ADN con la de los familiares de desaparecidos que se encuentren en el Banco Nacional de Datos Genéticos, como se hizo siempre con hijos sospechados de haber sido robados en campos de concentración. En esto hace hincapié la fiscal de la causa Rita Molina: “Lo que habrá detrás o no de esta decisión, no lo sé; pero si esto es por la verdad, me tiene sin cuidado lo que se diga o especule, como fiscal sólo me importa llegar a la verdad”.

Se entiende que haya dudas al respecto, pero de ahí a desconfiar en el Banco de Datos cuando antes no se lo hacía, por el sólo hecho de que la decisión de analizarse con todo el universo de muestras fue tomada por los hijos Noble Herrera y no por la Corte Suprema, es demasiado. O creer que todo es una conspiración para que cuando se obtenga el resultado perjudique la posible candidatura de Cristina es buscarle la quinta pata al gato, como actúan ciertos opositores que los mismos periodistas k critican.

Hay muchas dudas, pero también hay dos certezas claras. Que involuntariamente el fallo de los camaristas, que para varios defensores de los derechos humanos tenía color pesimista, lo fue aún más para la dueña del monopolio. Y que gracias a ese fallo contrario a Ernestina hoy se está más cerca de la verdad.

 

Foto suministrada por www.elargentino.com

 

 
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La Noble Justicia

Felipe Noble Herrera, Ernestina Herrea de Noble y Marcela Noble Herrera

En el saber popular suele hablarse de un fallo salomónico cuando un juez o un tribunal de justicia resuelve un caso a favor de las dos partes, sin comprometerse y quedando bien con ambas. Es en alusión al fallo del Rey Salomón de partir a la mitad a un bebé que reclamaban dos señoras.

Sin embargo, en los textos del Antiguo Testamento se amplía la decisión del rey, cuando una de las mujeres gritó y pidió que se lo dieran a la otra, con tal de no matarlo. De esta manera Salomón, que era sabio y justo, supo quién era la verdadera madre.

Los jueces Guillermo Yacobucci, Raúl Madueño, y Luis García, de la Sala II de la Cámara de Casación Penal, fallaron por la extracción compulsiva de muestra de ADN de Marcela y Felipe Noble Herrera para saber si son hijos de desaparecidos. Esta decisión dejó conforme a las Abuelas de Plaza de Mayo, que desde hace 10 años vienen luchando por esclarecer la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. Pero, para dividir el fallo y corresponder a la dueña de Clarín, los camaristas limitaron el universo de muestras de Marcela a las aportadas al Banco Nacional de Datos Genéticos por parientes de personas detenidas o desaparecidas hasta el 13 de mayo de 1976, y de Felipe a las muestras aportadas por parientes de personas detenidas o desaparecidas hasta el 7 de julio de 1976.

El lector de esta columna, por lo expuesto en el párrafo anterior, podrá creer que los jueces de Casación fallaron salomónicamente. Sin embargo, cuando se conoce la sabiduría de Salomón, el por qué actuó así y qué resultado obtuvo con ese fallo, ya no podría decirse lo mismo de los jueces Yacobucci, Maludueño, y García. Esto es así porque al limitar el universo de muestras avalan expedientes de adopciones truchas, que ya fueron demostradas por la Justicia que contienen datos falsos. Estos datos son:

a. Ernestina Herrera de Noble declaró que dos personas habían visto que dejaron a Marcela en la puerta de su casa el 2 de mayo de 1976, pero esas dos personas la desmintieron;

b. También dijo que una de esas personas, Yolanda Echague de Aragón, era su vecina cuando en realidad no vivía en esa localidad; y que la otra, Roberto García, era el cuidador de una finca vecina, pero se comprobó que era su chofer personal;

c. La persona que se identificó como Carmen Luisa Delta, que se dirigió al Tribunal de Menores, para entregar a su hijo, Felipe, en adopción presentó un DNI falso;

d. La dueña de Clarín suministró un domicilio de San Isidro, distinto al cual vivía en Capital Federal, lo que hace invalidar al tribunal que intervino en el trámite de adopción;

e. Se omitió el sistema de turnos para que la guarda de Felipe quedara radicada en el mismo tribunal que la de Marcela; y

f. Se inscribió a los niños con el mismo apellido, de acuerdo con una legislación que había sido derogada siete años atrás.

Después de todo lo expuesto, sólo queda un interrogante: ¿Ernestina podrá actuar de modo altruista y darle a los jueces el prestigio que obtuvo el Rey Salomón?

 

Foto suministra por http://voxpopuli.com.ar/site/?p=7188