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Juicio por Plan Sistemático de Apropiación de Menores

El 22 de junio se completó una jornada más de audiencia en el juicio que se lleva a cabo por el Plan Sistemático de Apropiación de Menores, donde están juzgados Jorge Videla, Rubén Franco, Jorge Acosta, Reynaldo Bignone, Antonio Vañek, Santiago Riveros, Juan Azic y Jorge Magnacco.
El Tribunal, compuesto por los Dres. María del Carmen Roqueta, Julio Panelo, Domingo Altieri y Pablo García De La Torre, llamó a declarar a la testigo Julia Marta Plaza. En su declaración dijo que era amiga de Norma Tato y de Jorge Casariego, y que se habían visto por última vez en el velatorio de un compañero. Allí la pareja, Tato-Casariego, le comenta que están secuestrando compañeros. Plaza decide irse a Uruguay y a su regreso se entera de que Tato y Casariego habían sido secuestrados. Más tarde, los hijos mayores de Tato le comentan que ella había estado embarazada cuando la secuestraron, y que el bebé había sido apropiado por un médico llamado Bianco en Paraguay.
Luego del testimonio de Plaza se pasó a un cuarto intermedio, donde se la pudo ver muy conmovida, acompañada por un familiar, al que se lo escuchó decir que sentía cierto temor al tomar el ascensor que lleva al sub-suelo de los Tribunales.
El siguiente testimonio fue el de Beatriz Castiglione, que con su ex marido, Eduardo Covarrubias, fue secuestrada en abril de 1977 estando ella embarazada de ocho meses. En donde estuvo secuestrada se encontró con Norma Tato, mujer de Jorge Casariego, quien era amigo de Castiglione. En ese lugar Casariego le había dicho que dijese todo lo que sabía “porque le iba la vida”. Allí pudo ver las marcas que “Pirincho” Casariego tenía por las torturas sufridas.
En su relato asegura que no sabe adónde la llevaron pero que cree que era Campo de Mayo, pudo ver botas y uniformes, y su trato más común era con un tal “Cacho”, que era el jefe de los celadores. Asegura que un día “Cacho” le dijo que le convenía que no la llevaran en el camión que pasaba a buscar prisioneros. A su vez, el 2 de mayo este celador le dijo que al día siguiente iba a recibir el regalo más grande de su vida. Y el 3 de mayo la liberaron junto a su marido en el partido de Tigre.
Seguido al testimonio de Castiglione se presentó la declaración testimonial de Eduardo Covarrubias, quien aportó algunos detalles más al relato de su ex esposa, y algunos otros no pudo recordar debido al tiempo pasado.
Lo más destacable que dijo Covarrubias fue que creía que estaba en Campo de Mayo porque había hecho la conscripción ahí, y que los fines de semana concurrían altos mandos y una camioneta del PEN (Poder Ejecutivo Nacional).
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La Noble Justicia

Felipe Noble Herrera, Ernestina Herrea de Noble y Marcela Noble Herrera

En el saber popular suele hablarse de un fallo salomónico cuando un juez o un tribunal de justicia resuelve un caso a favor de las dos partes, sin comprometerse y quedando bien con ambas. Es en alusión al fallo del Rey Salomón de partir a la mitad a un bebé que reclamaban dos señoras.

Sin embargo, en los textos del Antiguo Testamento se amplía la decisión del rey, cuando una de las mujeres gritó y pidió que se lo dieran a la otra, con tal de no matarlo. De esta manera Salomón, que era sabio y justo, supo quién era la verdadera madre.

Los jueces Guillermo Yacobucci, Raúl Madueño, y Luis García, de la Sala II de la Cámara de Casación Penal, fallaron por la extracción compulsiva de muestra de ADN de Marcela y Felipe Noble Herrera para saber si son hijos de desaparecidos. Esta decisión dejó conforme a las Abuelas de Plaza de Mayo, que desde hace 10 años vienen luchando por esclarecer la identidad de los hijos adoptivos de Ernestina Herrera de Noble. Pero, para dividir el fallo y corresponder a la dueña de Clarín, los camaristas limitaron el universo de muestras de Marcela a las aportadas al Banco Nacional de Datos Genéticos por parientes de personas detenidas o desaparecidas hasta el 13 de mayo de 1976, y de Felipe a las muestras aportadas por parientes de personas detenidas o desaparecidas hasta el 7 de julio de 1976.

El lector de esta columna, por lo expuesto en el párrafo anterior, podrá creer que los jueces de Casación fallaron salomónicamente. Sin embargo, cuando se conoce la sabiduría de Salomón, el por qué actuó así y qué resultado obtuvo con ese fallo, ya no podría decirse lo mismo de los jueces Yacobucci, Maludueño, y García. Esto es así porque al limitar el universo de muestras avalan expedientes de adopciones truchas, que ya fueron demostradas por la Justicia que contienen datos falsos. Estos datos son:

a. Ernestina Herrera de Noble declaró que dos personas habían visto que dejaron a Marcela en la puerta de su casa el 2 de mayo de 1976, pero esas dos personas la desmintieron;

b. También dijo que una de esas personas, Yolanda Echague de Aragón, era su vecina cuando en realidad no vivía en esa localidad; y que la otra, Roberto García, era el cuidador de una finca vecina, pero se comprobó que era su chofer personal;

c. La persona que se identificó como Carmen Luisa Delta, que se dirigió al Tribunal de Menores, para entregar a su hijo, Felipe, en adopción presentó un DNI falso;

d. La dueña de Clarín suministró un domicilio de San Isidro, distinto al cual vivía en Capital Federal, lo que hace invalidar al tribunal que intervino en el trámite de adopción;

e. Se omitió el sistema de turnos para que la guarda de Felipe quedara radicada en el mismo tribunal que la de Marcela; y

f. Se inscribió a los niños con el mismo apellido, de acuerdo con una legislación que había sido derogada siete años atrás.

Después de todo lo expuesto, sólo queda un interrogante: ¿Ernestina podrá actuar de modo altruista y darle a los jueces el prestigio que obtuvo el Rey Salomón?

 

Foto suministra por http://voxpopuli.com.ar/site/?p=7188