Archivo de la categoría: poemas

Alguna vez

Cada vez que quiero hablar 
Cada vez que quiero respirar apareces tú 
Entre besos y caricias, entre el llanto y la sonrisa 
Sólo vives tú 
Siento que te quiero tanto 
Siento que me estoy fallando al pensar en ti 
Yo no puedo ser tu dueño, 
No, no puedo ser tu dueño. 

Y aún te espero, aún te quiero 
Entre las hojas de las rosas duelen las espinas 
Y ya no se muy bien para qué 
Aún te espero, aún te quiero 
Y me pregunto cada noche, mira qué ironía 
Por qué te soñé alguna vez. 

Sólo aquí sin preguntar 
Dónde encontrarán lugar los sueños que no pueden ser 
No le robaré el sentido al olvido 
Si me digo que te quiero ver 
Y te nombro en un suspiro 
Y te encuentro aquí conmigo al amanecer 
Sé muy bien que me hace daño 
Sé que se me van los años. 

Y aún te espero, aún te quiero 
Entre las hojas de las rosas duelen las espinas 
Y ya no se muy bien para qué 
Aún te espero, aún te quiero 
Y me pregunto cada noche, mira qué ironía 
Por qué te soñé alguna vez.

Letra: Abel Pintos

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Solo

Solo sol, solo agua, solo viento;
solo brota tu sudor, solo brisa de tu aliento.
Solo resucitar al borde de tu Universo,
vivo de causalidad, consecuencia de tu cuerpo.
 
Solo inmerso en el caudal, de tu río hondo y crespo,
solo robo la mitad, de las flores de tu centro.
Solo en la fragilidad de ser boca en estos tiempos secos,
sin poder besar y ando siempre con lo puesto.
 
Solo y loco, poco a poco voy cayendo,
solo encontrándome en vos…
Lo demás es puro cuento.
 
Solo luz, si te descubro y me reinvento;
solo fe puesta en vos, en tu voz mi hermoso credo.
Solo encuentro la canción si me pierdo en tu interior,
sonrojarte es mi oxigeno, mi arte, aunque escribo sin razón.
 
Solo vos, solo agua, solo viento,
solo llueve, solo vos, en tu risa, solo creo.
Y vuelvo a resucitar soñando con tu Universo
y me despierto por el frío de tu sombra hecha recuerdo
y caigo en la fragilidad de ser lágrima de duelo
y me duele si te vas, porque yo sin vos no puedo.
 
Solo y loco, poco a poco voy cayendo
solo a encontrarme con vos.
 
 
 
Letra: Emiliano del Río  

Paradoja

La Luna espía el papel
Donde te declaro mi amor;
Y el viento me trae tu perfume
Desde donde sea que estés.
 
En el cielo estrellado
Tus ojos brillan azules;
Y me ahogo en el manto oscuro
Que me recuerda a tu pelo.
 
Hasta las rosas que quise regalarte
Tienen tu piel suave en sus pétalos
Y el filo de tus uñas
En las espinas.
 
En todo lo que me rodea
Estás sin tenerte,
Y vas haciéndote dueña
De mi espacio.
 
Cómo sentirme solo
Con tu compañía,
Y cómo abrazarte
En el vacío de tu presencia.

Solo

Arde el cielo en tus manos,
quemas tan despacio mis sentimientos
que no distingo si estoy muriendo
o estoy volviendo a nacer,
en esta mezcla de placer y de dolor
si se que no te tengo.
Me das tu cuerpo y tu pasión
pero jamás tendré tu corazón,
por que tu vida ya tiene dueño.

 

Aunque seas tan lejana
no puedo dejarte si yo te amo.
Prefiero esto a no tener nada.
Debo dejar de preguntar:
¿qué voy a hacer cuando no estas?
y disfrutar esto que siento ahora.
Emborracharme de tu piel
en este frío cuarto de un hotel,
donde eres mía por una hora.

 

Pero te vas de aquí,
y yo me quedo así,
sangrando mi espíritu en un papel,
bebiendo el vino de la soledad…
Sabrá mi tiempo de transcurrir,
pero de olvidarte jamás sabrá!

 

Calla el beso sin tus labios,                                                                                                                                                                                            en cada regreso que trae el viento                                                                                                                                                                  deshoja olvidos mi pensamiento.                                                                                                                                                                                                          Tu sombra busco en la pared                                                                                                                                                                                              y no descubro amanecer                                                                                                                                                                                     cuando tu ausencia vive en mi silencio.                                                                                                                                                                                        Me ahoga el frío, el ardor                                                                                                                                                                                                           y este rocío en mi habitación,                                                                                                                                                                               donde agoniza mi desconsuelo.

 

Vuela libre lo pasado;
otra luna escribe lo que soñamos
entre lo absurdo y lo imaginario;
en un instante de pasión
nos despojamos del dolor
en el secreto donde nos amamos.
El mundo es solo una ilusión
como un milagro sin explicación,
entristecido si nos dejamos.

 

Pero te vas de aquí,
y yo me quedo así,
sangrando mi espíritu en un papel,
bebiendo el vino de la soledad…
Sabrá mi tiempo de transcurrir,
pero de olvidarte jamás sabrá!
 
 
 
 
Letra: Abel Pintos

Himno a la Belleza

¿Vienes del cielo profundo o surges del abismo,Oh, Belleza?
Tu mirada infernal y divina,
Vuelca confusamente el beneficio y el crimen,
Y se puede, por eso, compararte con el vino.
 
Tú contienes en tu mirada el ocaso y la aurora;
Tú esparces perfumes como una tarde tempestuosa;
Tus besos son un filtro y tu boca un ánfora
Que tornan al héroe flojo y al niño valiente.
 
¿Surges tú del abismo negro o desciendes de los astros?
El Destino encantado sigue tus faldas como un perro;
Tú siembras al azar la alegría y los desastres,
Y gobiernas todo y no respondes de nada.
 
Tú marchas sobre muertos,Belleza, de los que te burlas;
De tus joyas el Horror no es lo menos encantador,
Y la Muerte, entre tus más caros dijes,
Sobre tu vientre orgulloso danza amorosamente.
 
El efímero deslumbrado marcha hacia ti, candela,
Crepita, arde y dice: ¡Bendigamos esta antorcha!
El enamorado, jadeante, inclinado sobre su bella
Tiene el aspecto de un moribundo acariciando su tumba.
 
Que procedas del cielo o del infierno, ¿qué importa,
¡Oh, Belleza! ¡monstruo enorme, horroroso, ingenuo!
Si tu mirada, tu sonrisa, tu pie me abren la puerta
De un infinito que amo y jamás he conocido?
 
De Satán o de Dios ¿qué importa? Ángel o Sirena,
¿Qué importa si, tornas —hada con ojos de terciopelo,
Ritmo, perfume, fulgor ¡oh, mi única reina!—
El universo menos horrible y los instantes menos pesados?
 
 
Charles Baudelaire

sin nombre

No dejaste migajas cuando escapaste,
ni el eco de un chau, ni cerraste con llave,
ni me lloraste en canciones,
pero te llevaste mis colores.
 
Y también mi magia murió el conejo,
y la paloma blanca perdió su paz y su vuelo
y se volvió larva la mariposa
y resultaste una polilla muy hermosa.
 
Recuerdos,
revelados en blanco y negro
mis colores te has llevado,
y no te los he prestado.
Recuerdos,
a destiempo de este tiempo
que pronostica nubes negras,
y encima, para colmo de males, yo me lluevo.
 
No dejaste calor en esta casa,
ni un riso soñando en nuestra almohada,
ni canciones urgentes, ni melancolías
pero te acabaste mi alegría.
 
Y la del pequeño de nuestro cuadro,
que quedó de espalda como viéndote correr,
y se hizo sangre el vino
y tu historia de amor se ha vuelto un símbolo.
 
Recuerdos,
revelados en blanco y negro
mis colores te has llevado,
y no te los he prestado.
Recuerdos,
a destiempo de este tiempo
que pronostica nubes negras,
y encima, yo me lluevo.
 
 
Emiliano del Río
 

Tu ausencia

Le converso a los escalones de la escuela
Que siempre fueron compañeros de espera.
Me trepo a los barrotes negros de tu balcón,
Como un preso que quiere ver el sol.

Quisiera subirme a la estrella más cercana
Para seguirte de la facu a tu casa.
Quisiera que en mis brazos la carencia
Dejara de dolerme por tu ausencia.

Te convertiste, como al principio, en una pantalla,
En un ser irreal que no me habla.
Te hiciste ansiedad en cada llamado del celular,
Y otra vez te perdí cuando respondí.

En el peregrinar de esta vida hoy falta
El bastón que me sostiene en las caídas.
En los partidos que gano la victoria sabe a derrota
Si no estás conmigo levantando la copa.

Desando los pasos que fueron de la esquina
De los dolores a la puerta de la alegría.
Quisiera explicarle a mi pecho por qué
Ya no te quedas dormida en él como un recoveco.

Fuiste un papel viejo que garabatos contenía,
Esa letra tuya que hoy sabe a reliquia.
Y en los desiertos que me toca cruzar
Me falta el oasis de tu destino final.

Ahora

Ahora que la tristeza me vuelve a visitar,
Ahora que la luz le da paso a la oscuridad,
Ahora que camino fuera de la ruta,
Ahora quisiera volver el tiempo atrás.
 
Ahora que los recuerdos se clavan en el pecho,
Ahora que los lugares que anduvimos son extraños,
Ahora que dejaste de mirarme,
Ahora quisiera enamorarte otra vez.
 
Ahora que tengo que esconder mis lágrimas,
Ahora que falta la melodía de tu risa,
Ahora que me duele tu vacío,
Ahora, quisiera llamarte.
 
Ahora que renunciaría a todas mis ideas,
Ahora que mi fe no me da explicaciones,
Ahora que me chocó la realidad,
Ahora quisiera volver el tiempo atrás…

Te vas

El día que te vas desaparece todo brillo,
El sol se esconde y me inunda un diluvio.
Cómo cambias el tiempo con tu ausencia,
Y dejas un mundo sin ganas de nada.

Cuando te alejas con esos ojos a otro lado
Faltan en las flores los matices de sus pétalos.
Qué poder tienes para cambiar la naturaleza,
Y alejarte como si nada pasara.

Te llevas tu sonrisa y tu alegría de mi vida.
En un andén un falso consuelo tapa una herida.
¿Qué lástima más, tu partida o mi mentira?
No hace falta siquiera que lo digas.

El día que te vas me mandas a otro mundo.
Ni mi sombra está en este camino sin rumbo.
Cómo cambias el espacio con tu ausencia,
Y dejas un vacío hasta que vuelvas.

Paloma

Mi blanca palomita

Que por el aire te escapas,

Quisiera ser el viento

Y acariciarte las alas.

 

Mientras vas por el cielo

Arrebatando mis sueños,

Quisiera ser bandada

Y acompañarte con ellos.

 

Prisionero del amor

Y encadenado a esta tierra,

Quisiera estar contigo

Sin gravedad que me encierra.

 

No te vayas amada,

No te pierdas en el cielo,

Y llévame contigo

Más allá del firmamento.

Nocturno Corazón

Desespera esta noche mi corazón a los gritos.

Bloquea mis sentidos y afirma que estás conmigo.

Discute con mis ojos que estas presente,

y jura verte tan dulce y hermosa como siempre.

 

Recuerda esta noche mi corazón todas tus cartas.

Que entre dibujos y palabras decían cuánto lo amaban.

Guarda esos tesoros en mi mente

esperando que algún día los desentierres.

 

Dialoga esta noche mi corazón con tu sueño.

Intenta convencerlo que te diga que aún te quiero.

Escapa en la mañana tristemente

porque en cuerpo no te haces presente.

 

Desespera esta noche mi corazón a los gritos.

Bloquea mis sentidos y afirma que estás conmigo.

Engaña a mi olfato con tu perfume

y ruega que tu aroma perdure.

Sin destino

Despierto en otro mundo, sin conocerme y sin saber quién me conoce. Camino perdido en medio de la oscuridad, vuelvo sobre mis pasos, y todo es lo mismo: no existe destino. No sé si es de noche o si es de día, no sé por qué no sale a encontrarme mi Sol o por qué no hallo a esa Luna que me haga recordar cómo iluminaba mi Sol.

 

Ya no lloro, ya no extraño, ya no tengo frío ni mucho menos siento calor. Ya no río, ya no pienso, ya no tengo hambre ni mucho menos ando sediento de sus besos. Se que existe el aire porque algo respiro, se que existe la tierra porque en algo caigo, se que el fuego existe porque mi corazón está encendido y se que hace tiempo el agua se evaporó.

 

“El hombre se adapta a todo”, frase que recuerda mi memoria, sin embargo todavía no comprobable por mi ser.

Este mundo es triste y aburrido. Este mundo es carcelero en medio de tanta libertad. Este mundo es ruidoso por el estruendo silencio que grita su ausencia. Y en este mundo sin amaneceres soy su único habitante.