Archivos Mensuales: septiembre 2008

Campaña de recolección de aparatos en desuso

  La Agencia de Protección Ambiental del Ministerio de Ambiente y Espacio Público del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizará el próximo sábado 20 y domingo 21 de septiembre, la segunda campaña de recolección de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso.
  Se colocarán contenedores especiales en cinco plazas de la Ciudad de Buenos Aires, en el horario de 10 a 18 hs., donde los vecinos podrán acercar todos los artefactos que ya no utilicen evitando así que se mezclen con los residuos comunes domiciliarios.
  Se recibirán equipos informáticos, conectividad, impresión, telefonía, audio y video que se encuentren acumulados en los hogares.

Las plazas donde se recibirán aparatos son:

·                     Barrancas de Belgrano (Av. Juramento y Av. Virrey Vértiz).

·                     Plaza Aristóbulo del Valle (Cuenca y Marco Sastre).

·                     Plaza. Pueyrredón (Av. Rivadavia y Rivera Indarte).

·                     Plaza Mataderos (Lisandro de la Torre y Bragado).

·                     Plaza Reina de Holanda (Olga Cossettini y Carola Lorenzini).

  La actividad se realiza en forma conjunta con la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, y se suspenderá en caso de lluvia.
  Es importante que los vecinos participen, porque los aparatos eléctricos y electrónicos que no se usan necesitan un tratamiento especial, porque pueden contener sustancias potencialmente peligrosas para el ambiente y la salud de las personas. Con el reciclado de este tipo de residuos ayudamos a reducir la cantidad de desechos que disponemos en los rellenos sanitarios y aportamos a un fin social, ya que algunos de estos productos son recuperados por organizaciones sociales para ser reutilizados.
  Es también una forma de poner en práctica las 4R, fundamentales para el cuidado del ambiente: Reducir, Reutilizar, Reciclar y Revalorizar.
  La primera campaña se realizó durante la semana del Medio Ambiente, los días 5,6 y 7 de junio y se recolectaron 13.500 kilos de artefactos en desuso.

Lo que se recibe y lo que no se recibe

Sí se recibe

·                     Equipos informáticos y de impresión (computadoras, notebooks, monitores, teclados, mouse, impresoras, fotocopiadoras).

·                     Equipos de conectividad (decodificadores, módems, hubs, switches, posnets).

·                     Equipos de telefonía fija y celular (teléfonos celulares, centrales telefónicas, faxes, telex).

·                     Equipos de audio y video (videocasseteras, DVDs, equipos de música, TV).

No se recibe

·                     Transformadores, pilas y baterías sueltas.

·                     Cartuchos de impresión y tonners

·                     Electrodomésticos de cocina y limpieza

·                     Lámparas

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El Exilio_Segunda Parte

Un poco más serena, se levantó y se dirigió a la ventana. Le preguntó si por lo menos le importaba la vida de ella. A lo que él respondió que su sufrimiento sería un modo de hacer bien mientras pudiera. Ana, de un modo enérgico, le preguntó por qué mientras pudiera. Pozzi esquivando la mirada le aseguró que no quería hacerle mal y que era mejor que supiera la verdad. Agarró la mano de Anita y le dijo que la posibilidad de salvarse de la enfermedad era mínima, que desde que supo la noticia tenía una gran tristeza.

  Anita volvió a la cama para sentarse. De sus ojos caía un mar de lágrimas. La luna, que espiaba por la ventana, supo que Ana no lloraba por haber escuchado una verdad de su enfermedad que ya conocía, sino por el dolor que le causaba la partida de Pozzi. Ella preguntó cuándo se iría, y él, acercándose a su lecho, le contestó que al día siguiente. Ella le pidió por favor que no se fuera, y él le contestó que el motivo era urgente. Anita le preguntó, de un modo violento, si iba a poder sacar a la gente de la cárcel. Pozzi le respondió que a algunos lograrían sacar del infierno. Ana se dirigió rápidamente a la ventana, observó cómo la luna era tapada por una nube, y gritó: “No te quiero ver más en mi vida”. Pozzi corrió a su lado, la abrazó y le dijo que la quería, que al día siguiente la llamaba antes de irse. Ana clavó sus ojos en los de Pozzi. Le dijo que no, que no que quería saber nunca más de él. Pozzi le dio un beso en la mano, se dirigió a la puerta, y la saludó hasta el próximo día. Nunca más se vieron. Del cuerpo de Anita su alma se exilió, y una fuerte lluvia cayó en la noche mejicana.

 

Compromiso con la realidad y el erotismo

  Escritura, deseo y erotismo no puede faltar en un relato de Luisa Valenzuela. Es una persona jovial, que convierte cualquier cosa en objeto de humorada. Además de esto, es muy coqueta: no quiere que nadie pueda siquiera insinuar su edad.

  Luisa Valenzuela nació en Buenos Aires; a los 19 años publicó su primer cuento en la revista Ficción, y desde entonces lleva escrito más de 20 libros. Sus colecciones de cuentos han sido reunidas en el volumen Cuentos Completos y uno más, y algunas de sus novelas son: Hay que sonreír, El gato eficaz, Como en la guerra, Cambio de armas y La travesía. Su obra se tradujo al alemán, francés, inglés y japonés entre otros idiomas. Vivió mucho tiempo en el exterior: México, Estados Unidos, Francia y España. En Estados Unidos dictó durante diez años diversos seminarios y talleres de escritura, en las universidades de Nueva York y Columbia. Actualmente reside en su casa del barrio de Belgrano.

  Es una autora comprometida con su realidad cercana. La última dictadura en la Argentina impregnó en su obra el dolor y la pasión de sus protagonistas. Su libro Cambio de armas (1982) debió ser publicado en el exterior por tratarse sobre perseguidos políticos.

  En La travesía, el deseo aparece nuevamente en uno de los libros de Valenzuela. La cuestión cobra la incómoda forma de unas cartas obscenas que la protagonista escribió décadas atrás, tratando de complacer la oblicua curiosidad de su marido. “Siempre me interesó la expresión del deseo y sobre todo la de la mujer, tan distinta de la del hombre y sin embargo tan próxima a ésta”, confiesa la escritora.

A dos años de la desaparición de Julio López en democracia

Organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos se movilizarán en la ciudad de Buenos Aires y en La Plata para reclamar por la aparición con vida del testigo Jorge Julio López, al cumplirse dos años de su desaparición.

El Encuentro Memoria, Verdad y Justicia marchará a las 17.30 desde el Congreso hacia la Plaza de Mayo bajo la consigna “Aparición con vida, basta de impunidad y encubrimiento”.

A la misma hora, en La Plata, las organizaciones nucleadas en la Multisectorial La Plata-Berisso-Ensenada y Justicia Ya, convocan a la marcha que partirá desde Plaza San Martín hasta Plaza Moreno, donde el artista plástico Jorge Pujol instalará con velas la silueta de Julio López.

Pujol realizó una intervención similar en la Plaza de Mayo en diciembre de 2006 y repitió la obra en marzo de 2008 en La Plata. Desde allí los manifestantes marcharán nuevamente a la Plaza San Martín, donde se realizará un acto de cierre y se leerá un documento consensuado.

Los organismos de derechos humanos nucleados en Justicia Ya ofrecerán este mediodía una conferencia de prensa para informar sobre el estado de la causa que investiga la desaparición del testigo Jorge Julio López.
 
Los organismos de derechos humanos reclamaron de inmediato que la causa fuera caratulada como “desaparición forzada de persona“, en lugar de “averiguación de paradero” y que la policía bonaerense fuera apartada de la investigación, por los innumerables indicios que involucraban a miembros o ex miembros de esa fuerza en su secuestro.

Jorge Julio López desapareció de su casa, en el barrio platense de Los Hornos, en la madrugada del 18 de septiembre de 2006, día en que era esperado para presenciar las audiencias de alegatos en el juicio en el que el Tribunal Oral Federal 1 condenó al ex comisario Miguel Etchecolatz a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad.

Fuente: http://www.minutouno.com/1/hoy/article/90576-Se-cumplen-dos-años-de-la-desaparición-de Julio-López-y-hay-marchas-en-Buenos-Aires-y-La-Plata/

El Exilio_Primera Parte

  Transcurría el año 1979. Ya hacía más de dos años que permanecían exiliados en Méjico. Una nube se corrió para permitir que la luna brillara. Pozzi entró a la habitación del hospital donde estaba internada Anita.

  Ante la sorpresiva llegada de Pozzi, Ana le dijo que la había asustado. Por lo que él le preguntó si estaba tan cambiado. Ella le dijo que era otra persona y que no le gustaba cómo le quedaba la cara sin bigote y con el pelo corto. Pozzi cortó el tema al decirle que se iba a Buenos Aires, que primero volaba a Chile y de allí entraba a Mendoza, por tren. La cara de Ana se puso más blanca que de lo costumbre. Al principio no le creyó, luego lo asumió y le preguntó si el cambio de imagen se debía a que no quería que lo reconocieran. Pozzi le contestó que le estaban haciendo papeles nuevos y que se llamaría Ramírez.

  Acercándose a la cama, Pozzi le preguntó a Anita cómo se sentía, debido a su enfermedad. Ella le dijo que sentía dolores y que quería saber cómo la veía él. Él le comentó que la veía un poco ojerosa. Ana retomó el asunto del viaje a Buenos Aires y le indicó que era una locura que se fuera, que iba a estar corriendo peligro. Pozzi le aseguró que allí tenían gente que lo ayudaría a esconderse si fuera necesario. Mirándolo fijamente a los ojos Anita le confesó que admiraba el valor que tenía, pero que tanto la vida de ella como la de él eran importantes. Hubo un silencio tajante. Pozzi se dirigió a la ventana del cuarto y se vio reflejado en el vidrio. Después de meditar le dijo que su vida era menos importante que la de los dos hombres que querían sacar de Argentina. Fue cuando Anita con lágrimas en los ojos le gritó: “Basta con tu sacrificio…¡Ya es manía!”.

De pie y cantando

Hacíamos el amor compulsivamente.

Lo hacíamos deliberadamente.

Lo hacíamos espontáneamente.

Pero sobre todo, hacíamos el amor diariamente.

O en otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles hacíamos el amor

invariablemente.

Los jueves, los viernes y los sábados, hacíamos el amor igualmente.

Por último los domingos hacíamos el amor religiosamente.

O bien hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres, por favor, por

supuesto, por teléfono, de primera intención y en última instancia, por no

dejar y por si acaso, como primera medida y como último recurso.

Hicimos también el amor por ósmosis y por simbiosis: a eso le llamábamos

hacer el amor científicamente.

Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mi: es decir,

recíprocamente.

Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo y yo, con el miembro

convertido en un músculo fláccido no podía  llenarla, entonces hacíamos el

amor lastimosamente.

Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me imaginaba que no

iba a poder, y no podía, y ella pensaba que no  iba a sentir, y no sentía, o

bien estábamos tan cansados y tan preocupados que ninguno de los dos

alcanzaba el orgasmo. Decíamos, entonces, que habíamos hecho el amor

aproximadamente.

O bien a Estefanía le daba por recordar las ardillas que el tío Esteban le

trajo de Wisconsin y que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a

creolina, y yo por mi parte recordaba la sala de la casa de los abuelos, con

sus sillas vienesas y sus macetas de rosas-té esperando la eclosión de las

cuatro de la tarde, y así era como hacíamos el amor nostálgicamente,

viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.

También lo hicimos de pie y cantando, de rodillas y rezando, acostados y

soñando.

Y sobre todo, y por la simple razón de que yo lo quería así y ella también,

hacíamos el amor voluntariamente.

Muchas veces hicimos el amor contra natura, a favor de natura, ignorando a

natura.

O de noche con la luz encendida, mientras los zancudos ejecutaban una danza

cenital alrededor del foco. O de día con los ojos cerrados. O con el cuerpo

limpio y la conciencia sucia. O viceversa. Contentos, felices, dolientes,

amargados. Con remordimientos y sin sentido. Con sueño y con frío.

Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida, y de que un día nos

olvidaríamos el uno del otro, entonces hacíamos el amor inútilmente.

Para envidia de nuestros amigos y enemigos, hacíamos el amor ilimitadamente,

magistralmente, legendariamente.

Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente.

Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.

Para alegría de los psiquiatras, hacíamos el amor sintomáticamente.

Y, sobre todo, hacíamos el amor físicamente.

 

Fragmento de la novela Palinuro de México.

Fernando del Paso

Campaña contra el cáncer de cuello uterino

Entre el 1 y 5 de septiembre la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC) está llevando a cabo la campaña de prevención de cáncer de cuello uterino, a través de la realización de controles ginecológicos en sus delegaciones de todo el país.

En el mundo presentan cáncer de cuello uterino cada año 450 mil mujeres, de las cuales 200 mil fallecen. El mayor número de casos se da en los países en desarrollo como el nuestro. Los síntomas a tener en cuenta cuando la enfermedad está avanzada son: hemorragia vaginal espontánea, flujo maloliente y hemorragia durante las relaciones sexuales.

Los factores de riesgo son:

• Infección por virus HPV (Papiloma Virus)

• Alta cantidad de paridad

• Nunca haberse realizado un PAP

• Tabaquismo (cofactor)

• Compromiso en el sistema inmunológico

• Pérdida de seguimiento (más de un año sin hacerse un PAP)

El control ginecológico permite prevenir o diagnosticar precozmente el cáncer ginecológico a través de exámenes y estudios complementarios, realizados en la mayoría de las veces a pacientes asintomáticas.

En el control ginecológico tu médico coloca un especulo, instrumento que permite separar las paredes vaginales y visualizar el cuello uterino. Con una espátula y un  cepillo se exfolian células normales o patológicas del cuello uterino y se colocan en un pequeño vidrio llamado portaobjetos. 

Esta muestra es enviada al laboratorio de Citología, donde es observada con un microscopio y se emite un diagnóstico.

Luego tu médico realizará una colposcopía. Este es un método que permite ver, a través de un dispositivo óptico llamado colposcopio, el cuello uterino a gran aumento, permitiendo diagnosticar los diferentes aspectos normales  o anormales del cuello uterino, vagina y vulva.

Recuerda

·        El Papanicolaou y la colposcopía deben realizarse anualmente en todas las mujeres que han iniciado su vida sexual.

·        Cuando el médico detecta una imagen anormal tomará una pequeñísima muestra de tejido (biopsia), que permitirá hacer el diagnóstico definitivo.

·        Actualmente hay técnicas de diagnóstico molecular que permiten caracterizar el DNA de los distintos tipos de virus HPV implicados en la etiopatogenia del cáncer de cuello uterino.

La sede de LALCEC y donde se realiza esta campaña en la Ciudad de Buenos Aires queda en el barrio de Palermo, Aráoz 2380, teléfono 4832-4800 y su página en internet es http://www.lalcec.org.ar